¿En qué me fijo para comprar mi primer coche de ocasión?

Un coche no se compra todos los días y el presupuesto que hay que destinar para ello nos hace pensar y mirar mucho las opciones que tenemos en el mercado. Dependiendo del mismo, valoraremos adquirir un coche nuevo o comprar un coche de ocasión o de segunda mano. Además, hay que tener muy claro qué uso le vamos a dar al coche y quiénes van a ser los principales usuarios.


coche ocasión

Si optas por un coche de ocasión, no vale sólo con fijarse en la apariencia exterior, ver si tiene algún desperfecto en la chapa es tarea fácil. Pero detrás de un coche de segunda mano, debemos tener muchos otros factores en cuenta.
Aquí encontrarás una guía para que no se te escape ningún detalle y encuentres el coche que mejor se adapte a tus necesidades y que esté en las condiciones que esperas, para que sólo tengas que preocuparte de disfrutarlo.

Verificar la documentación del coche

Es necesario que el coche de segunda mano tenga toda la documentación requerida, que haya pasado la correspondiente ITV (Inspección Técnica de Vehículos) y que tenga pagado el Impuesto de circulación. Como medida de verificación podemos, además, pedir el Libro de revisiones que ha pasado el coche, el año de matriculación y la procedencia para conocer los anteriores propietarios que ha tenido.
De esta forma podemos comprobar que el número de kilómetros que marca el cuentakilómetros es el real, ya que en coches de ocasión, hasta un 12% tiene el cuentakilómetros trucado y marcan menos km de los que realmente ha recorrido. Y que se han seguido las pautas correctas de mantenimiento del coche.

Revisar el coche por completo

Siempre tenemos que probar el coche que hayamos seleccionado. Desde dentro del mismo podremos comprobar la conducción, el sistema de frenado, el estado interior del coche y detalles que sólo se pueden comprobar cuando arrancas el motor.

Revisión del exterior del coche:

Por supuesto tendremos que observar el estado del parachoques y de la carrocería. Al ser un coche de segunda mano es probable que presente algunos rallones, pero si tiene abolladuras excesivas puede significar que ha sufrido un accidente y no ha podido ser reparado a la perfección, con lo que tendremos que valorar si ese coche merece la pena.
En este punto nos fijaremos en el estado de los neumáticos: la fecha de fabricación, que aún mantenga profundidad en los dibujos, que no tenga grietas… En definitiva que tenga una apariencia adecuada.
“Cambiar los neumáticos a posteriori supone un alto gasto por lo que es recomendable evitarlo con un coche con neumáticos en perfecto estado.”
Lunas, luces, faros y espejos deben ser revisados minuciosamente. Una pequeña fisura en la luna del coche puede provocar que al mínimo golpe se nos desquebraje la luna provocando un accidente en carretera. Y los cristales y espejos deben estar homologados.
Otro de los puntos importantísimos es la amortiguación y el estado de los frenos. Para medir que la amortiguación es la correcta debemos hacer presión en cada una de las esquinas del coche, encima de cada una de las ruedas, y no notar ningún ruido raro y que el coche baja y sube con normalidad tras el rebote. Para revisar los frenos, una vez dentro del coche, debemos comprobar que al pisar el pedal del freno podemos hacerlo con normalidad, que el tacto del pedal al frenar es el correcto y que no chirría al pisar.
Además, debemos realizar un frenazo en seco para verificar que en caso de necesidad el coche se para por completo.
Para acabar con la revisión exterior miraremos que el tubo de escape no presente grietas y que no emita humos raros al arrancar el motor; de ser así denotaría fallos en la mezcla del combustible.

Revisión del interior del coche:

Comprobar el estado de la tapicería, si ésta presenta manchas o rotos, que los cinturones funcionen correctamente y se deslicen con normalidad y si los asientos de atrás se abaten, que puedan hacerlo y se anclen tras ser recolocados de nuevo.
La dirección del coche debe ir fluida, el volante fijado correctamente y que no presente ruidos al girarlo. También comprobaremos el cuadro de mando y qué información nos da en caso de que tenga algún fallo eléctrico, el número de km recorridos, que marca bien el estado de la gasolina del depósito y que todas las luces funcionan correctamente.
Si realizas estas revisiones tienes muchas posibilidades de que la compra de tu coche de segunda mano sea todo un acierto y lo disfrutes sin miedo a pensar que deberías haberte gastado más en un coche nuevo.

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